En el marco de la Declaratoria de Organización de las Naciones Unidas que declaró en su 75º período de sesiones, celebrado en marzo de 2021, el 2023 como Año Internacional del Mijo, Hans Els, ha llevado a las instancias correspondientes de Bonaire, Antillas Neerlandesas, un Proyecto Piloto de siembra de Mijo en la isla, como meta a desarrollar en el periodo señalado por la FAO, que tiene como objetivo combatir el hambre en todas sus dimensiones.

El Proyecto tiene como finalidad desarrollar la siembra de la variedad de mijo, adecuado para la isla antillana y tiene como fin, aprovechar las condiciones del suelo de la región que es impropia para otros rubros agrícolas, pero que, en el caso del mijo, cobra validez las condiciones ambientales.

Hans Els es un reconocido innovador y entusiasta motivador de distintas actividades que tienen que ver con el progreso de la región, por lo que este Plan Piloto, servirá a todos los habitantes de Bonaire, pues el objeto principal que propicia, es la siembra del cereal, para aprovechar el forraje para alimentación de los caprinos de la región, base fundamental de la alimentación de los habitantes de la entidad.

En la propuesta del reconocido economista, nativo de Bonaire, está documentar cada parte del proceso a manera de tener una data que sirva para posteriores procesos de siembra a gran escala del cereal, para lo cual se ha firmado un convenio de entendimiento con los ingenieros venezolanos radicados en Perú, Víctor Jesús Hernández y Marcos Arteaga, egresados de las universidades venezolanas UNEFA y UNELLEZ, respectivamente, quienes vienen desarrollando una propuesta de siembra del Mijo Perla, para aprovechar las condiciones de los terrenos áridos, preponderantes en Bonaire.

Tanto Hans Els, como promotor del Proyecto y los especialistas involucrados en la misma, en conjunto a los expertos en materia agrícola de Bonaire, estarán sometidos a las leyes y ordenanzas que establecen las leyes de Holanda, para, en todo momento, monitorear y validar la pertinencia de la propuesta que, tal como lo establecen los lineamientos de la ONU, pueda ser una respuesta efectiva para la alimentación, no solo para los caprinos, sino que también en la dieta de los habitantes del Caribe.

Para los especialistas, la experiencia a desarrollar en Bonaire, será de gran utilidad en toda la región, pues no hay duda de las razones que tiene la ONU en darle preponderancia a este cereal milenario, para combatir el hambre en todo el mundo.